Máster de Tus Besos
Es extraño pensar en como cambian las cosas después de los años. Pero también es extraño ver que algunas cosas no cambian, no se modifican. Hace unos días que en un juego, me tocó besar a mi ex. Hace bastante tiempo que lo habíamos dejado y aunque nos negamos en al principio la segunda vez que nos lo propusieron... pues accedimos. Fue un beso corto, 3 mississippis. Pero fue mucho mejor que cualquiera de los besos que me dieron esa noche (y fueron muchos) o de los que me dieron durante todos esos meses de separación.
El beso fue un beso perfecto, la suavidad y fuerzas necesarias. Y es que durante los 3 años y medio que estuvimos juntos nos perfeccionamos en nuestros besos. Lo que me hizo pensar, puede que alguien bese bien, pero cuando estás con una persona durante mucho tiempo perfeccionas el arte de besarle. Como si hiciéramos un máster especializado en los besos de esa persona en concreto. ¿Pero si consigues dos máster en dos personas distintas..? Yo supongo que les besas de distinta forma. No a todo el mundo le gusta lo mismo. En los besos es lo mismo.
Pero bueno, realmente no me extrañó que me diera un buen beso. Lo que más me fascinó fue lo que despertó ese beso en mi... Yo fui quién terminó con la relación. Ya no amaba a esa persona. Pero ese beso... estaba lleno de recuerdos. Deliciosos recuerdos. No estoy diciendo que me equivocara o que he cambiado de opinión, ¡para nada! Sé que es lo que siento, sé que es lo que sentía... pero durante los años que estuvimos juntos hubo muchos besos y ese que nos dimos fue como ojear un viejo álbum de fotos. Porque pasamos momentos muy buenos antes de que todo acabara.
Ahora mismo estoy en un punto de mi vida que no quiero nada serio. Quiero probar y degustar otras bocas. Sin embargo, es bonito especializarte en una. Perder horas y horas descubriéndola... Ya llegará mi momento. Por ahora me perfeccionaré en besos a desconocidos, en noche de pasión sin segundas partes.
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